El nacimiento de un mundo se aplazó por un momento
un breve lapso del tiempo, del universo un segundo.
Sin embargo parecía que todo se iba a acabar
con la distancia mortal que separa nuestras vidas.
Realizaron la labor de desunir nuestras manos
y a pesar de ser hermanos nos miramos con temor.
Cuando pasaron los años se acumularon rencores,
se olvidaron los amores, parecíamos extraños.
Que distancia tan sufrida, que mundo tan separado,
jamás se hubiera encontrado sin aportar nuevas vidas.
Esclavo por una parte, servil criado por la otra,
es lo primero que nota el último en desatarse.
Explotando esta misión de verlo todo tan claro
un día se vio liberado por esta revolución.
Ésto no fue un buen ejemplo para otros por liberar,
la nueva labor fue aislar bloqueando toda experiencia.
Lo que brilla con luz propia nadie lo puede apagar,
su brillo puede alcanzar la oscuridad de otras cosas.
Que pagar este pesar del tiempo que se perdió.
de las vidas que costo, de las que puede costar.
Lo pagará la unidad de los pueblos en cuestión,
y al que niegue esta razón, la historia condenará.
La historia lleva su carro y a muchos nos montará,
por encima pasará de aquel que quiera negarlo.
Bolivar lanzó una estrella que junto a Martí brilló,
Fidel la dignifico para andar por estas tierras.
Bolivar lanzó una estrella que junto a Martí brilló,
Fidel la dignificó para andar por estas tierras.
Pablo Milanés
miércoles, 22 de agosto de 2007
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